Vivimos en una sociedad cambiante, que con el paso de los años, meses, semanas y días se vuelve más notorio. Juan Renedo comentó que el motivo por el cual las personas asisten a sus conferencias, es en busca de información y orientación para enfrentar los cambios o cotejar la percepción que puedan tener otros colegas. Citando a Heráclito de Éfeso, quien decía: “lo único permanente es el cambio” y exactamente esto es lo que está ocurriendo, hasta en los campos menos inusuales, como la publicidad, las formas de comunicación, incluso las tradiciones se están perdiendo. Un ejemplo muy práctico es que hace 40 años atrás en una publicidad colocar la imagen de una chimenea era sinónimo de productividad o crecimiento, hoy por hoy esto está relacionado con contaminación.

Lo mismo pasaba anteriormente con la imagen de un bebé rozagante, gordito, lo que simulaba que era un niño con abundante salud. En la actualidad es todo lo contrario, ya que se tiene una percepción de obesidad. El pensador y filósofo Zygmunt Bauman, en su libro la Modernidad Liquida, describía que las cosas han cambiado muchísimo en nuestros comportamientos. Anteriormente había un solo TV en casa, con un sólo canal que era propicio para reunir a toda la familia y ver un programa, ahora son 70 canales y un televisor en cada cuarto, lo que hace separar el núcleo. Antiguamente había personas que entraban a una empresa y tras 40 años de labores se jubilaba en la misma organización.

Un estudio realizado en California, Estados Unidos, reveló que el tiempo promedio de permanencia de una persona en su lugar de trabajo es de 11 meses y seis días. Hoy debemos reinventarnos tres veces la profesión, hacerlo en secuencia. Los dictámenes de una sociedad de hace cuatro décadas atrás llevaban a la mujer a casarse antes los 30 años, sino ya era considerada solterona, mientras que un hombre que no lo hacía, era cuestionado por una dudosa sexualidad. Al momento de contraer nupcias lo hacías con personas cercanas a tu entorno, actualmente no sabemos quienes viven a nuestro alrededor y podríamos elegir a un amor platónico que conocimos a través del internet. No hay duda que el mundo cambió y busca una nueva empresa, nuevas personas, nuevas reglas, nuevos valores, otros empleados y el cambio debe comenzar por nosotros mismos, con una mentalidad más abierta.

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